"Viajando sola o sólo, descubrirás al mundo, y a ti mismo"

Esta frase, la encontré tras horas de navegar por internet, buscaba información sobre viajes o consejos para mis próximos destinos y me tropecé con una imagen que la contenía. Y es que viajar nos ayuda a ampliar nuestra visión del mundo, de conocer culturas, probar sabores que no sabías que existían, ver colores y sombras y conocer personas maravillosas.

Foto: Sergio D
Foto: Sergio D. Hotel Kinkajou

Pero, ¿viajar solo o sola? ¿Es buena idea? Dicen que tenés que hacerlo aunque sea una vez en la vida, la primer vez que viajé sólo fuera de mi país, iba con un poquito de miedo, tenía todo preparado desde mi país, a cuál hotel iría, qué autobús tomaría, hasta dónde comería, quizás, porque tenía un poco de miedo. Decidí hacerlo en un destino latinoamericano, para no tener una barrera lingüística en caso de una emergencia, y así, me embarqué en una de las aventuras que nunca olvidaré. Desde el día 1 del viaje, sentí que estaba auto conociéndome, con mi pasaporte en mano y mi mochila, me subí a ese enorme avión y volé a Suramérica con ansias de conocer un poquito más, este hermoso mundo.

Hice mi escala en Colombia, y ahí empezó mi cabeza a maquinar, ya que no tenía con quién hablar, así que, pues, empecé a hablar conmigo, ahí en el aeropuerto El Dorado, en Bogotá, al observar detenidamente, me di cuenta que no era el único viajero en solitario. Y bueno, mi siguiente vuelo a Lima, llegó.

 Me acomodé en el asiento del avión que elegí solo para mí, y qué alivio, nadie más quería mi asiento junto a la ventanilla. Bueno que viajar solos, nos lleva a conocernos, a reflexionar y a disfrutar de nuestra propia compañía, pero, es que también te pueden pasar cosas un poco extrañas, como me pasó en este viaje, eran las 6:30am y yo venía caminando en medio de la selva 

cerca de los Andes peruanos, yo tranquilo, caminaba entre la línea del tren y un río, estaba sumamente cansado, ya que llevaba aproximadamente hora y media caminando, y la altitud del lugar afecta más, a quienes vivimos en países con una altitud baja, de pronto, un animal, cuyo nombre no sé, saltó frente a mí desde el río, ahí empecé a asustarme, me detuve en seco y no sabía si continuar, pero ya no había vuelta atrás, el animal (que parecía un roedor muy grande) se perdió entre los árboles y yo seguí, ahora más rápido, y bueno que yo por dentro me decía “Sergio, ¿por qué te viniste tan temprano? Hubieras esperado a que bajaran otros mochileros”. Pero no, no lo hice y salí a las 5:00am. Entonces unos metros adelante, me empezaron a seguir chanchos de monte, o no sé cómo p#%$# se llaman esos animales, era una manada, #gracias. Y pues corrí, y corrí… aunque me faltaba el aire, yo seguía corriendo, esto por media hora, quizás los chanchos de monte ya no me seguían pero yo no me detuve. Y pues bien, eso me sucedió, por andar sólo, y en una selva.

Por lo demás, viajar sólo, es maravilloso, como dice la frase, descubrís el mundo y también te descubrís a ti mismo. Tendrás recuerdos imborrables, conocerás gente estupenda, y disfrutarás cada minuto del viaje.

En mi próximo post, te voy a recomendar, 10 lugares, en los que por seguridad, atracción o simplemente por destino, podrás hacer tu primer viaje sola o solo.

Nos leemos.

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